La Puerta de Alcalá es uno de los monumentos más significativos de Madrid junto
con la cercana fuente de Cibeles. Fue mandada construir por el rey Carlos III y
es obra del arquitecto Francesco Sabatini. Se halla en la Plaza de la Independencia,
en el cruce de las calles de Alcalá, Alfonso XII, Serrano y Salustiano Olózaga y
junto a la Puerta de España, entrada principal a los jardines del Retiro. Al igual
que la calle en que se halla, la Puerta recibe su nombre por hallarse en el camino
que conducía a la ciudad de Alcalá de Henares.
Se inauguró en 1778, no como monumento, sino como auténtica puerta, ya que a ambos
lados de ella seguía existiendo la cerca que delimitaba la ciudad por el este y
que seguiría en pie hasta 1869, año en que se remodeló la plaza.
La Puerta, construida en piedra berroqueña, tiene cinco vanos: tres con arco de
medio punto, con claves con forma de cabeza de león, y dos laterales con arco adintelado,
con sendos pares de cornucopias sobre ellos tallados por Roberto Michel. Estos vanos
disponían en origen de rejas que se cerraban todos los días al atardecer.
La fachada exterior, aquella que mira hacia el este, presenta diez columnas de granito
adosadas. En la interior, la que mira hacia el centro de la ciudad, se sustituyen
las seis exteriores por pilastras y sólo dos pares junto al arco central siguen
siendo columnas. Todas ellas se apoyan sobre un zócalo. Los capiteles son de orden
jónico y sobre ellos se apoya una cornisa. Sobre el vano central, en los áticos
de ambas fachadas, figura una inscripción en latín con el lema principal del monumento.
Sobre la inscripción exterior
figura un escudo de armas sostenido por la Fama y el Genio. A ambos lados, cuatro
esculturas de niños. En la fachada interior, sobre los arcos laterales, figuran
las cuatro virtudes cardinales: Prudencia, Justicia, Templanza y Fortaleza. Todos
estos motivos ornamentales fueron tallados en piedra caliza de Colmenar, como las
cornucopias, por Francisco Gutiérrez Arribas y su estilo más barroco contrasta con
el estilo neoclásico de la puerta.